martes, 27 de marzo de 2007

Los cuadrantes de mi vida


.....en fin, las cosas no siempre van bien, cuando llega algo malo, llegan muchas cosas malas... el trabajo, el mal amor, las decepciones, creo que lo de mi viaje me llego en el mejor momento.. necesitaba un cambio y lo voy a hacer....
Lo de las muertes, no sabes, he vivido lo de muertes prematuras muchas veces y en casos muy cercanos, mi hermano, muchos amigos, si, muchos, mas de 4 diria y eso en verdad es mucho, 4 meses después de mi hermano fallecio otro amigo, y siguen.... pero nosotros seguimos VIVOS!! y debemos valorar eso, no sólo vivos si no en buenos trabajos, con buena familia y en tu caso con un chico que te quiere, y buenos amigos...
A partir de cumplir 30 años defini mi vida en 4 cuadrantes,



  • Mi familia, la cual siempre iba a darme el empuje para arriba, o a veces, en casos de eventuales caidas, te bajonea, enfermedades, separaciones, muertes...

  • Mis amigos, que al igual que mi familia, me levantan, lo mas probable es que siempre sea asi a menos que un inmaduro o no se te haga algunas perradas...

  • Mi trabajo, que puede subirme pero puede bajarme, dicen que cuando uno hace lo que quiere nunca mas va a trabajar...

  • Y mi parte afectiva, la pareja que al igual que el trabajo puede subirme o bajarme y es lo mas jodido, eso si afecta a los demas cuadrantes... SIEMPRE!!!


En un momento o la parte laboral o la afectiva puede bajarnos, si se juntan las dos estamos fregados, pero siempre tenemos las otras dos partes que compensan, non llenan pero compensan... en fin, eso es mas o menos como veo la vida, y como estaba yo, con dos cuadrantes en negativo... los cambios llegan y las cosas mejoran, no puede ser menos que eso..
Pues eso china, la vida es así, las cosas son así.. algunos salen y algunos quedamos,... si quedamos,, debemos seguir adelante, es por algo que estamos acá..... por alguna razón, para lograr algo, hacer algo por alguien....


La vida, una carretera.....


Manejando mi camioneta, es ploma, o es azul? ahora no lo recuerdo, voy por una carretera larga y recta por el medio del desierto, no me cruzo con ningun carro desde que partí, el dìa esta nublado y a ratos parece que va a llover, sin embargo siento que el sol se oculta por la izquierda, debo estar camino al norte, escucho el fuerte sonido de las llantas al rodar sobre la pista, es raro, la radio deberia sonar mas fuerte.Miro mi celular cada 5 minutos, no se cuanto tiempo llevo manejando, no se cuanto tiempo mas tendre que manejar y que distancia tendre que recorrer, pero si estoy seguro que a un destino voy a llegar... y luego, otro viaje emprendere...

y entonces porque no somos malos?


...entonces le dije, es normal... sabes, yo quise hacer eso tantas veces, portarme mal, me preguntaba la vez pasada un pata q se parece mucho a mi, porque las chicas buenas no estaban con los chicos buenos?, y él solo se respondía diciendo que a las chicas buenas no le gustaban los chicos buenos, no quieren un chico lindo, si no quieren alguien que las haga sufrir, no se dan cuenta lo que es lo mejor para ellas, no aprecian a alguien que si quiere lo mejor para ellas, (eso creo pasa con nosotros también, no buscamos chicas buenas, aunque las tengamos frente nuestro, queremos las chicas que nos hacen sufrir, las que nos vuelven entupidos), fue ahí que yo le pregunte algo que siempre me pregunto yo mismo y no consigo responderme, porque entonces no somos así, chicos malos? hacemos perrada y media y nos metemos con la primera chica que se nos cruce, no nos involucramos y no damos en la relación, hacemos daño siempre que podamos en vez que nos lo hagan? y él me respondió algo que era clarísimo pero a uno le cuesta verlo, él dijo que no estaba en nuestra naturaleza...Sabes, continué, (me he dado cuenta que “sabes” es una palabra que uso mucho), es verdad lo que mi amigo me dijo, no digo que yo sea el chico bueno ni nada, pero se que trato de hacer las cosas bien, mas que bien a veces, y sabes, muchas veces quise portarme mal, la pienso, en verdad no tengo que ir muy lejos ni buscar amigos que "saben hacerla" para portarme mal... pero, y ahí sale la pregunta de nuevo, en verdad es lo que quiero hacer? me va a hacer sentir mejor? no lo se, pero lo mas seguro es que no sea así... pero se que aunque creo que a veces quiero portarme mal... en verdad no es lo que quiero hacer, y sabes, cuando me siento mal, mis amigos son la mejor forma de sentirme mejor, no necesitar querer hacer algo que no quiero......Cerrar nuestros sentimientos, protegernos, tener miedo de comenzar algo o darle algo nuestro a alguien, eso si es normal después de una relación larga, toma tiempo superarlo, hasta que un día te despiertes lista para querer sentir y querer de nuevo, es cuestión de tiempo para cerrar nuestros circulos, siempre que antes hayas cerrado ese libro que tenias en tu velador, tiempo y que te lo propongas, pero si, no es así de rápido, por ahora no te apresures en nada, puedes salir mas dañada de lo que ya estas...Un rato de silencio, en eso ella me dijo... se que me lo dice alguien que sabe lo que se siente... porque aunque muchas personas pueden decirte mil cosas... si tú no lo has vivido, ni te imaginas lo que se siente....

Catársis creativa de una amiga.......


Ayer me saludaron por el día de la madre por primera vez en mi vida. No pensé que llegaría ese momento, de verdad, es algo que nunca imaginé realmente. Me dio cólera y rabia que ese hombre asuma a ciencia cierta que yo soy mamá. Me puse a pensar qué habría sido lo que lo llevó a esa conclusión, inmediatamente pensé en mi cuerpo, tal vez no estoy entrenando lo suficiente en el gimnasio, estaré comiendo mucho, se me verá gorda como a una madre? Pensé que tal vez podría ser que él asume todo y generaliza. Esa visión es típica de la gente que no piensa antes de hablar, como los muchachos de Wong o las anfitrionas que ofrecen productos y siempre lanzan el “señora” antes de ofrecer algo, haciendo que yo odie y rechace sus productos al simple sonido de esa palabra. Luego de ese incidente fui a un gimnasio a averiguar cuánto costaba la inscripción y me doy con la gran sorpresa que había una oferta “sólo para madres” es decir, más discriminada no me pude sentir, pregunté si era válido sólo para madres o yo podía aplicar, y la señorita muy amable me preguntó mi edad, mentí, dije 40, y escuché “ah, entonces usted puede mentir y decir que tiene un hijo para que pueda gozar de la oferta”, es decir ¿habré llegado a un punto en el cual tengo que mentir sobre mi condición biológica para que el resto me pueda aceptar dentro de sus cánones de supuestos? ¿Es necesario que mienta para que el resto de gente no se cuestione ni se sienta decepcionada, no por mi, sino por ellos mismos al pensar otra cosa distinta a la que su propio instinto les dice?No sé, pero hoy me levanté con otro pensamiento, ya no el de la frustración, cólera y rabia por a esa gente, sino respecto a mi misma. ¿No será que yo me veo distinta, que tengo otro concepto de mi y que ya no es consecuente con la realidad que vivo? Quizá no me he dado cuenta que mi cuerpo verdaderamente ha cambiado, por más ejercicio que haga, que mi cara tiene líneas de expresión muy marcadas, que ya no se ve tan lozana como antes, que mi genio no es tan ingenuo ni sumiso y que la cólera e intolerancia me embargan muy rápidamente, que ya no sonrío frecuentemente, ni me enamoro tan rápido como antes, que sueño y me ilusiono menos y pienso más, que analizo mucho, que mi mirada no brilla y tantas otras cosas que hacen que el resto me perciba tal como soy ahora y no con la imagen de hace años con la que yo me quedé de mi misma y que, quizá, quiero retener a la fuerza, y quiero que otros retengan, cuando ya es muy tarde y hay esos factores que transmito a la gente que yo ya no soy como antes y por eso piensan que debo ser la otra, la mamá, la señora, pues no hay intermedio entre el antes y el después, no existe el término medio gris para esa gente, ni tampoco lo entenderían porque ellos nunca lo han vivido.Lo único en lo que estoy convencida es que el término “señora” afecta notoriamente a aquellas que no lo somos, y que, aunque lo parezcamos o ya nos toque, lamentablemente todavía no lo vivimos. Si tuviera la oportunidad de hablar con el jefe de personal de Wong, lo primero que le diría sería que entrene a sus trabajadores para que piensen antes de decir “señora”, porque si se lo dicen a una mujer soltera de más de 30, ésta se va a ir de la tienda con esa palabrita resonando en su mente, mientras que si le dicen señorita a una verdadera señora de 35, ésta se va a ir muy feliz a su casa y va a pregonar a toda su familia que le dijeron señorita en el supermercado, y volverá feliz para que se lo repitan.Lo que soy yo, no compro productos de anfitrionas que tienen mi edad o se ven peor que yo y que además me dicen “señora”. Yo les contesto con un muy educado “no gracias SE-ÑO-RA”.