Había intentado salir con Cindy muchas veces, por ética creo que ella no aceptaba ya que era un cliente frecuente de la agencia donde ella trabajaba, hasta que después de 3 meses de insistir accedió. Cindy era linda en todo el sentido de la palabra, y en otras circunstancias no habría dudado ni un segundo en estar con ella, pero en ese entonces la causa de todos mis problemas tenían un nombre femenino que aun no salía de mi cabeza ni de mi vida.
Muñequito me decía ella, y yo a ella Princesita, salimos un par de meses y fue una de las mejores etapas de mi vida, yo estaba solo en todo el sentido de la palabra, y ella era la persona mas dulce que pudo acompañarme, pero finalmente ella se dio cuenta que no iba a llegar a mucho conmigo, y no quiso engancharse mas para luego salir dañada, lo cual es totalmente comprensible, por lo que la deje ir....
Pasaron unos meses y me la volví a encontrar, yo había pasado por algunas cosa y ella estaba con otro chico, un chico que me parece era un buen pata, lo ideal para ella, según yo, alguien que pudiera darle paz, cariño, desprendimiento total emocional a diferencia de mi, y era lo que ella necesitaba, sin embargo nos vimos, yo al recogí para hablar, tomar algo y ponernos al tanto de nuestras vidas, suena feo si digo ponernos al día, no podíamos evitar mirarnos y pensar en el tiempo que pasamos juntos, de verdad había cariño y hasta un poco mas, tenia unos ojos que me congelaban, una sonrisa especial, tierna, hasta inocente, había cierta diferencia de edad entre nosotros, claro teniendo en cuenta mi concepto de diferencia de edad, estábamos tan contentos de vernos que no pensábamos en nada mas. Me desperté y ella dormía a mi lado, se le notaba tan relajada y segura, no quería ni despertarla, me pare y le prepare desayuno, cuando se marcho no volví a saber nada de ella.
Pasaron unos meses mas, yo estaba a punto de dejar la ciudad, recibí su llamada, quería verme, cada vez que nos veíamos no podíamos evitar que pase algo, era como que se prendía el fuego latente que había. La recogí y me estacione para hablar, conversamos de todo un poco, yo no tenía mucho que decir porque mi vida era la misma, ella me hablo de su relación, aunque hablaba todo bien no le brillaban los ojos, mas si cuando nos mirábamos, después de hablar un rato mas me dijo... me caso en dos meses, en parte pensaba lo bueno que era para ella, la sacaría de lo malo para ella y tendría todo lo que ella merecía, pero por otro lado si pensé alguna vez en algo mas concreto con ella.. se me iba de las manos, se iba para siempre, no sé si el mensaje era oye despierta y has algo porque me pierdes, o sabes, en verdad me voy, esa noche fue como una despedida, no quería que amanezca.
Fuimos a su matrimonio, digo fuimos porque si la llegue a presentar en mi grupo, al cual ingreso y fue bien recibida, después supe que también se fue de la ciudad donde estábamos y no supe nada mas de ella.
Ya los dos en otra ciudad una que otra vez nos escribíamos, muchas veces ambos pensábamos en vernos pero ambos sabíamos que vernos era como quitarle el seguro a una bomba nuclear, así que no pasaba de mensajes y emails, hasta que yo comencé con una relación, de la cual hablaré en algún momento, esto hizo que la tentación de vernos se redujera mas.
Ya los dos en otra ciudad una que otra vez nos escribíamos, muchas veces ambos pensábamos en vernos pero ambos sabíamos que vernos era como quitarle el seguro a una bomba nuclear, así que no pasaba de mensajes y emails, hasta que yo comencé con una relación, de la cual hablaré en algún momento, esto hizo que la tentación de vernos se redujera mas.
Las cosas en mi relación no eran las mejores, no voy a entrar en detalles, pero eso me hacia pensar mucho, cuando las cosas no van bien uno se cuestiona muchas cosas mucho, y esta mas propenso a no ser lo mejor, un día escuche ese sonido especial de esa canción que nos hacía recodar a ese primer beso, ese sonido personalizado cuando ella me llamaba o mandaba mensajes, en mi motorola, recibí un sms, Muñequito, me voy mañana a vivir afuera, podemos vernos ahora? por mi cabeza pasaban muchas ideas, mi enamorada se había mandado a mudar a Miami y sabe dios con quien estaría allá, ni se comunicaba, además no valoraba la relación, yo no estaba contento del todo, por otro lado, era ella, mi princesita la que me decía par a vernos, y no la volvería a ver por no se cuanto tiempo, pero por otro... era lo correcto? Sorry princesita, ahora no puedo le respondí con un sms, cuídate mucho, creo que me entendió, yo creí que era el final.
Después de mucho volví a saber de ella, un email, las cosas no cambiaban a pesar de la distancia y el tiempo, me invito y propuso muchas veces ir a verla, por trabajo hubiera sido muy fácil, pero las cosas fáciles no son las mejores. Hubieron muchas tentaciones, por email, por messenger y hasta llamadas, crecía una expectativa en un próximo encuentro, yo no pensaba en lo correcto o incorrecto, sólo pensaba en el tiempo en que la pasamos juntos, y en revivirlo.
Un día, hace poco, me llego un sms, un número desconocido, decía, adivina quien soy? no tenía que pensarlo mas, era ella, hablamos, me dijo que estaba en Perú pero en la ciudad donde nos conocimos me dijo, quiero verte, quiero que hagamos lo que hace tiempo queremos hacer, ven el fin de semana y te lo dedicaré a ti, por mi cabeza pasaban recuerdos, pensamientos, deseos, ideas, todo, pero ese fin de semana no podía ser, era cobarde y era lo correcto.
Como es la vida a veces nos pone lo que queremos en el momento que no podemos, pues me salió un viaje allá por trabajo, llegué miércoles en la noche, ella me dijo te veo esa misma noche hasta el día siguiente, me moría por verla, por estar con ella, pero esa noche no pudimos vernos, por un lado senté un alivio, era cobarde, tenía miedo y remordimientos.
Al día siguiente la vi, estábamos en el depa de un amigo, mi amigo nos dejo solos, nos miramos, estábamos ambos nerviosos, mas de un año no nos veíamos, nos miramos, nos paramos, nos abrazamos, ambos queríamos vivir lo que hace 3 años habíamos vivido, pero no pasa mas del abrazo fuerte y tierno, ella siempre delgada, con sus cabellos claros, ese aroma a ella, no había cambiado, y claro, sus ojos claros brillando y su sonrisa, tan especial el momento, pero no paso de un beso, solo juntamos los labios, pero tan especial como toda una noche juntos.
Eran las 3 de la tarde y yo tenía que regresar a mi trabajo, quedamos en que ella iba a comprar su pasaje lo mas tarde que pudiera, yo viajaba a las 10 de la noche. Mientras pasaba el día pensaba en verla y en lo correcto para ambos, pensaba en hacer tiempo y verla justo antes de viajar, para que no pase nada pero igual poder verla, llego la 6 de la tarde y recibí un sms de ella, Muñequito, ya compre mi pasaje pero así como lo compré, ya estoy viajando... sorry pero si te veo te extrañaría mas y no puedo, cuídate... ella pensaba lo mismo que yo, y yo la comprendía muy bien, creo que eso fue como una despedida, como decirnos adiós de la mejor forma, mirándonos a los ojos y dejándonos ir mutuamente, ella hizo lo correcto, y yo como debía ser, la dejé ir...
Eran las 3 de la tarde y yo tenía que regresar a mi trabajo, quedamos en que ella iba a comprar su pasaje lo mas tarde que pudiera, yo viajaba a las 10 de la noche. Mientras pasaba el día pensaba en verla y en lo correcto para ambos, pensaba en hacer tiempo y verla justo antes de viajar, para que no pase nada pero igual poder verla, llego la 6 de la tarde y recibí un sms de ella, Muñequito, ya compre mi pasaje pero así como lo compré, ya estoy viajando... sorry pero si te veo te extrañaría mas y no puedo, cuídate... ella pensaba lo mismo que yo, y yo la comprendía muy bien, creo que eso fue como una despedida, como decirnos adiós de la mejor forma, mirándonos a los ojos y dejándonos ir mutuamente, ella hizo lo correcto, y yo como debía ser, la dejé ir...

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