lunes, 6 de abril de 2009

Como si fuera la primera vez


La cita era a las 7:30, había quedado en recogerla a casa, ella saldría temprano del trabajo y ahí lo esperaría, ya todo estaba casi listo, la reserva para dos en La Bisteca, el carro lavado y encerado, la hoja de afeitar nueva, la barra de chocolate, faltaban sólo 40 minutos para salir del trabajo y ya comenzaba a impacientarse.


Había esperado esta salida desde hace algún tiempo atrás, recordaba sonriendo el día que la conoció en Aura y ella no quiso darle ni su número ni su email, mientras esperaba la luz roja pase a verde camino a alistarse, como la abordo y como luego bailaron por un buen rato, y como luego no supo más de ella, verde, arranca y llega a casa para alistarse.


Camisa o polo? Clara u oscura? Celeste o verde? Aunque ya había planeado que llevar puesto desde el día anterior, al momento de alistarse se sentía tan nervioso que dudaba de todo, al momento de afeitarse sonreía, sentía como cuando a sus 14 años se afeito esa pelusa que tenia como bigote para ir al cumpleaños de su vecina, finalmente se puso la camisa celeste que ni estaba en los planes, un jean y sus zapatos preferidos, unos botines marrones que se había comprado en un viaje que hizo, nada muy formal ni muy informal, esta salida era especial y no quería echarla a perder, todo era una mezcla de muchas cosas, resumidas en emoción.


El camino, aunque de su casa a la de ella era corto, se le hacía lento, el tráfico es de suponer, viernes por la noche todos quieren llegar a un lugar, carros, buses y combis, él sólo quiere llegar a tiempo, llegar a verla, pero antes tenía que hacer una parada, no eran flores, era algo diferente, un sello especial que define a esta chica, 7:10 miro el reloj y aún le faltaba el tramo mas largo, con el semáforo mas congestionado, en unos minutos ya la vería.


Por fin llega, Av. palacios 243 departamento 301, se mira al espejo, aparentemente todo bien, se siente hirviendo pero igual, sonriendo, no sabe que decir, no sabe como saludar, entra al edificio y con un chocolate en la mano y una gran sonrisa toca la puerta, ella abre sonriendo, un momento le dice, y regresa unos minutos luego mientras él la espera en la sala, luce linda y radiante, como se la imagino, la emoción del momento lo dejan un segundo sin habla, pero reacciona rápidamente, es curioso, a pesar de haber pasado dos años y medio de su primera salida, la magia, nerviosismo, ansiedad y emoción siguen como esa primera noche de verano cuando salieron por primera vez, era tal como se lo había prometido, él nunca sería ni le daría menos de lo que la primera vez fue.


viernes, 3 de abril de 2009

De piratas y puertos...

Y es que aunque se dio cuenta que de un momento a otro no tenia a nadie al costado, porque él que menos estaba con alguien, y no solo eso, sus amigos estaban hipnotizados, como autistas con sus respectivas novias!! habían cambiado!! se sentía como cuando Bambi (sin mariconadas por favor) caminaba por el bosque con el zorrillo Flor y el conejo Tambor (para los que no vieron Bambi, Tambor y Flor eran el conejo y el zorrillo, compañeros de infancia del venado famoso) a cada paso que daba cada uno se dejaba seducir por una fémina pareja, y cuando Bambi se da cuenta, estaba solo, sin Flor ni Tambor, exactamente es así como se sentía, y fue momento de cambiar de jauría, mas bien dicho de manada …


Ya no era mas el Bambi que se queda sin Flor ni Tambor, tampoco estaba emparejado, ahora tenia una nueva manada, no eran lobos, ni tiburones, no buscaban presas ni salían en ese plan, tampoco eran gacelas ni ovejas, no pretendían ser los mas tranquilos de la calle, iban a lo suyo, iban a conquistar el mundo, hacer suyos cada momento, cada circunstancia, cada lugar, a vivir nuevamente.

Ellos se encontraron después de media vida, cada uno con diferentes experiencias, caminos distintos pero ahora encontrados de nuevo, se volvieron como hermanos, inseparables compañeros en lo bueno y lo malo, confidentes, y consejeros, se había formado la cofradía, y nada ni nadie lo separarían.


Pero así como Bambi luego de quedarse solo, inesperadamente y sin pensarlo, encontró a Falina, él, en una de sus excursiones con los corsarios la encontró a ella, entre la multitud, en el lugar menos esperado, el momento menos esperado, y aunque acercarse le tomo tiempo, pero así pasa cuando sucede, nada pasa de casualidad, cada uno tiene un camino por recorrer, y en un determinado momento, un camino que compartir.


Aunque usualmente las reuniones entre semana eran los miércoles, por alguna razón esta vez jueves de cine, cuatro de seis reunidos, y saliendo saltó el tema, la conversa, la catarsis, el raje, el momento de las consultas, como buenos amigos (como en las películas de Hollywood) a hablar con un trago. Cuando le toco todos le preguntaron, y ya estas con Mafe? ya le caíste? ya te dijo que si? Charlie no podía creerlo, caerle a alguien? caerle? aún se da eso?, dime ... me parece buena chica definitivamente menciono JK, y el tema quedo ahí... de nuevo se puso a pensar en Bambi, cuando camina solo despechado por el abandono de sus amigos, recordó que Bambi luego encuentra también compañera…..


Semanas mas tarde, él llegó con Mafe a la disco, como cada fin de semana, la manada estaba reunida desde temprano con un par de botellas etiqueta negra (ya no , todos sonrieron y se saludaron alegremente, era un ritual, saludarse efusivamente, no porque era obligación, era un sentimiento, era calor de hermanos, y ella estaba ingresando a ese círculo tan cerrado, ellos dos no tomaron whisky, si no cervezas, y después de un par de brindis JK le pregunta a ella sonriendo, y dime Mafe, hemos perdido a un hermano? o hemos ganado una hermana?, Mafe sonriendo dijo, han ganado una hermana...

Soporte de la lectura:

http://www.youtube.com/watch?v=SyWJ-45d-hM&feature=related