lunes, 12 de noviembre de 2007

El beso de una marciana..

Estaba seguro que ya no era el mismo, todos esos detalles que me gustaban hacer ya no me nacían, que va decía!! La relación con Lorena me había desgastado mucho, no pensaba jamás que yo volvería a ser el mismo, y casi tenía razón.

Empecé este nuevo ciclo de mi vida con un cambio radical, un viaje interplanetario, nuevas especies, nuevo entorno, nuevo mundo, o mejor dicho, en el viejo mundo, muchas caras nuevas y diferentes, tantos lenguajes nuevos, costumbres diferentes.

No me acuerdo como la conocí, recuerdo muy bien que una vez me dijo, en su idioma, hey tú hablas otro idioma y encima muy rápido, las dos cosas mezcladas hacen que no te entienda, o algo así, y claro, es que yo en mi planeta era un espécimen diferente, imagínense en este planeta, doblemente diferente no?, pero el punto era algo reincidente, definitivamente tenía que hablar mas lento, mas pausado.... me gusto que a pesar de conocernos casi nada, sea tan directa, tan franca, esa marciana tenía algo que me llamo la atención...

Después de la segunda semana (ó como definamos el tiempo en este planeta) las caras ya estaban casi definidas, algunos tenían antenas, otros cola, en fin, sin embargo ni los grupos ni las individuos estaban definidos, por otro lado, nosotros, los 4 exploradores limeños, éramos los que mas tratábamos de confraternizar, juntar y los de mas camaradería teníamos, con costumbres o detalles diferentes según lo que habíamos aprendido en nuestro planeta, pero aún no podíamos acercarnos a estas especimenes, se notaba que había buena onda pero aún era cuestión de tiempo.

No podía evitar mirarla cada vez que hablaba en las sesiones, claro, a otras también, pero a ella con cierto detalle, su carácter, la pasión que le ponía a las cosas, creo que me identificaba con ella, veía muchas cosas de mi en ella, aunque de planetas distintos, el ADN podría tener algo en común, aunque no sabía en que proporción, había compatibilidad de caracteres entre nosotros.

No se como se dieron las cosas pero ya comenzamos a hablar el mismo lenguaje, las señas, los signos, los pensamientos, las palabras incluso, nos bromeábamos, debo aclarar que el estándar del tono de bromas, de todo no estaba definido, digo, culturas diferentes, planetas diferentes, costumbres diferentes! como saber que si lo que digo no es ofensivo o no? En cada planeta las armas son diferentes, y las batallas también, no se si es muy suave o no? cada palabra, cada frase, cada acción!! todo era can complejo, como nos comunicamos en el mismo idioma pero a la vez en uno diferente? creo que las cosas se daban por defecto, asumir nomás, y con ella más, no nos entendíamos muchas veces con palabras pero yo sentía que con las miradas si, y creo que ella también....
La distancia aún era un problema, aún éramos muchos especimenes y todavía no había oportunidad, pero cuando se tienen que dar las cosas, se dan. Yo como siempre demostrando mis ánimos con mi apariencia, a veces con barba a veces no, ya no hacía ejercicios hace mucho, el pelo, que miércoles no? igual crece, la barba, para que si igual crece? es decir, para que? o mejor dicho, por quien? se que uno tiene que hacer las cosas por uno mismo, pero siempre hay un alguien porque querer hacerlo, eso yo ya no lo tenia claro hace mucho, pero no habían las ganas.

Cuando en nuestro lenguaje me dijo que me veía mejor afeitado, eso en su planeta no era muy común, pues no contaba los minutos para llegar a mi nave y afeitarme, es que usar tanto el traje espacial me hizo descuidar esos detalles, no contaba los segundos (ó como se defina el tiempo en este planeta) para llegar a la base y que note la diferencia, que me diga que se me veía mejor, que sonría, que se le prendan los ojos como solía pasar en su especie, que le guste algo...

No sabía si hacerlo o no, mensajes iban y venían de vez en cuando, de su colega para mi colega, y de ella para mi, cada vez que sonaba mi tricorder me preguntaba si era un mensaje de ella, cuando comenzábamos a mandarnos mensajes el planeta se paralizaba, y mi tricorder se convertía en mi mundo, los mensajes de ella en los océanos, sentía la brisa de sus palabras y el sol de sus ojos, estos se prendían para comunicar emociones, así era su especie.

Estábamos en la nave, cuando nos abordaron, eran las 3 de su especie, de verdad yo tenía mucha ilusión de verla, habíamos preparado la nave para que el abordaje no produzca ningún conflicto entre las especies, no sabía que pasaría, no esperaba nada, sólo poder verla.

Practicamos ritos de cada cultura, una especie de baile, aprendiendo uno del otro, aprendí nuevos pasos, de una danza similar a la que bailamos en nuestro planeta, baile con ella como no lo hacía en años luz con nadie, lo disfrutaba tanto, digo lejos de mi planeta, música de otro planeta, diferente al de ambos, pero de la que me gusta, un espécimen agradable, simpática es lo que mejor la definiría, bebidas van, bebidas vienen, un flash de algo como una foto, se llama picturis, una mirada con sus ojos encendidos, muchas sonrisas, y cosquillas en la barriga, en la mía no se si en la de ella, vaya, eso no lo sentía hace mucho. No lo tenía planeado, no esperaba nada, digo, me gustaba y estaba claro, me atraía, pero cuando estábamos bailando, una mano en su cintura y una con una de sus manos, las narices demasiado cerca... sentí la diferencia de temperaturas de nuestros cuerpos, nuestras pieles tenía casi el mismo color, inevitable... nuestros labios se juntaron... no podía creerlo, era lo que quería, era como lo había imaginado, era mejor aún...

No había experimentado esto hace... no tengo idea, siempre pensé que los besos entre individuos de la misma especie eran lo mas especial, no eran solo el hecho de juntar los labios con otra persona, no sólo eso, era la expresión de un gusto mas un cariño, no bastaba sólo un gusto o un cariño, tenían que haber ambos por lo menos, o mas... por lo pronto creo que había mas, lo suficiente para sentir ese beso con todos mis 5 sentidos y los no se cuantos de ella, mis labios se adormecían, pero a la vez sonreirán, sonreír mientras das un beso? como no sonreír, no recordaba lo que era un beso, y digo, un beso como tal, un beso de ellos que hasta sabor le puedes dar, y si darle sabor pudiera, le pondría un nuevo nombre, de hecho, considerando que es de alguien de otro planeta, algo muy dulce pero que nunca me empalagaría, algo fresco, no frió ni caliente, algo que me haga sentir.... seguro, cómodo, como que ya no necesitara nada mas, como si hubiera encontrado eso, eso que siempre busca uno, pero como todo en la vida, nada viene completo, todo tiene un pero, y esta vez no era la excepción , esta vez como siempre... también había un pero….

Abrí un ojo, ella estaba a mi lado, dormida, me quedé un rato contemplándola, no lo podía creer, a pesar de ser de otro planeta, era tan casi perfecta, sólo nos habíamos dado un beso, pero era... el beso de mi marciana...

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